Protege tu inversión, te enseñamos algunos tips para conocer tus joyas en oro

En SAMARA JEWELRY, el oro es una de las principales materias primas para la fabricación de nuestras joyas, contamos con aliados que cumplen con rigurosos procesos para la extracción de minerales, siempre apoyando la minería sostenible en nuestro país.

Una de las dudas más frecuentes a la hora de comprar una joya en oro, es saber si está fabricada en este metal noble o si por el contrario se trata de accesorios que son realizados en otros materiales como el acero, latón o bronce pero con un acabado en oro. Ya que en esto radica su diferencia en precio, calidad y durabilidad.

Es por esto que te traemos varios tips para que puedas comprobar si tu inversión será la mejor.

Puedes hacer una revisión básica a simple vista:

Sello de pureza: Es una primera impresión de la calidad de la joya, las piezas en oro por lo general tienen un sello oficial con tres cifras, que para el caso del oro de 18K es 750, este sello va acompañado del isotipo o logo del fabricante, para nuestras joyas usamos la “S”.


Existe otro tipo de prueba casera:

Frotar la joya: La puedes realizar frotando la joya contra una pieza en cerámica, sin esmaltar preferiblemente y frotar la joya contra ella, si al realizar este frote la pieza deja un rastro de color dorado es muy probable que sea una pieza de oro, si por el contrario el rastro dejado por la joya es negro o gris no será oro.

Pruebas que puedes solicitar a un experto:

Usa un imán: El oro y la plata presentan un tipo de magnetismo conocido como diamagnetismo, esta propiedad repele el campo magnético. Es por eso que al analizar una pieza, se deben seguir ciertos pasos:

  • La persona que desea hacer esta prueba en primer lugar deberá rayar la pieza en una “piedra de toque”, por lo general las joyas que no son en oro pueden resbalar más, ya que el oro presenta mayor resistencia.
  • Posteriormente se procederá a impregnar esta línea con un ácido, si esta desaparece y además, al acercar la joya a un imán es atraía, esto es indicador de que no es una pieza en oro.


Pero esta prueba no es del todo infalible, ya que el problema radica en que hoy en día se continúa con una práctica que consiste en que se niquelan piezas de oro blanco, antes de dar un baño de rodio.

El níquel es un metal ferromagnético y es atraído muy fácilmente por un pequeño pero potente imán de neodimio. En muchos baños de rodio se niquela antes la pieza y luego se rodia para que el baño sea más duradero. Lo que a la larga hace que la pieza sea atraída por el imán.

Emplea ácido nítrico: El ácido nítrico es una sustancia química altamente corrosiva y puede resultar peligroso si no se maneja con cuidado, es por esto que te sugerimos que esta prueba sea realizada por una persona experta. Para comprobar la autenticidad del oro simplemente se debe sumergir la joya en esta sustancia. Si se pone verde es que está hecha de otro metal, si se pone blanca está hecha de plata bañada en oro y si no cambia la pieza estará hecha de oro.

Pruebas digitales: En el mercado existen una serie de instrumentos que permiten realizar pruebas a este metal precioso, consiste en colocar la pieza en una pantalla LCD y realizar una revisión de la misma por medio de una sonda de lápiz.

El análisis mostrará dos valores uno en quilates y otro, con el porcentaje de oro aproximado. Dentro de los mejor valorados se encuentra el Gemoro Auracle Agt3 Gold 624k, el cuál puede proporcionar en segundos un análisis detallado de la pieza.

Solicitar una revisión por un experto: Por último y nuestro mejor consejo es que te asesores de un joyero o un taller de joyería de confianza, dónde emplearán varios métodos que te brindarán la certeza de que la inversión que estás haciendo es la correcta.

¡Esperamos que esta información te sea de gran utilidad a la hora de comprobar la autenticidad de tus joyas!